Mercedes Sastre Rubio. Cincuenta y cinco años. Licenciada en Psicología por la UNED. Lleva treinta y cinco años desempeñando su labor como docente en centros públicos de la Provincia de Segovia. Asegura que “el acoso al profesorado es una de las mayores lacras del Sistema Educativo de nuestro país”.

¿Que factores pueden determinar una situación de acoso laboral?

¿Que factores pueden determinar una situación de acoso laboral?
a) El abuso de poder y la manipulación perversa por parte del agresor
b) Una institución incompetente para resolver conflictos.
Trasladando estos factores a la situación escolar propiamente dicha se podría decir que la situación de acoso al profesorado se produce porque, “el profesor no puede mantener la autoridad como la mantenía antes, de una forma arbitraria”.Castilla del Pino afirma que, efectivamente, hoy en día no debe tolerarse aquella autoridad arbitraria que sufrimos muchos antes de que se instaurará la democracia, pero el problema es que “no ha habido un mecanismo que la sustituya”. Por ello, la solución al problema de los conflictos escolares pasa por “restaurar la autoridad -no arbitraria- en las aulas”.
b) Una institución incompetente para resolver conflictos.
Trasladando estos factores a la situación escolar propiamente dicha se podría decir que la situación de acoso al profesorado se produce porque, “el profesor no puede mantener la autoridad como la mantenía antes, de una forma arbitraria”.Castilla del Pino afirma que, efectivamente, hoy en día no debe tolerarse aquella autoridad arbitraria que sufrimos muchos antes de que se instaurará la democracia, pero el problema es que “no ha habido un mecanismo que la sustituya”. Por ello, la solución al problema de los conflictos escolares pasa por “restaurar la autoridad -no arbitraria- en las aulas”.
“Yo no creo que exista hoy en día ninguna profesión que sea mayor deparadora de sufrimiento para quien la desempeña que la profesión docente”.
Así de tajante se mostró el psiquiatra Carlos Castilla del Pino durante en su exposición sobre las patologías de la identidad y función docente, una afirmación que viene respaldada por su experiencia de más de 50 años en la atención de los problemas mentales de muchos docentes.
Hasta los ochenta, los profesores padecían enfermedades mentales en porcentajes similares a los del resto de la población, pero a partir de esta fecha se produce un cambio notable, los docentes empiezan a sufrir patologías que dependen fundamentalmente del medio en el que se desenvuelven y que están relacionadas con la frustración que les depara no poder desempeñar su trabajo como ellos quisieran.
Hasta los ochenta, los profesores padecían enfermedades mentales en porcentajes similares a los del resto de la población, pero a partir de esta fecha se produce un cambio notable, los docentes empiezan a sufrir patologías que dependen fundamentalmente del medio en el que se desenvuelven y que están relacionadas con la frustración que les depara no poder desempeñar su trabajo como ellos quisieran.
Muchos de ellos son, según Castilla, “juguetes rotos”, profesionales que han visto frustrada su vocación docente y que “sufren una crisis de autoestima de tal naturaleza que cuando acontece difícilmente tiene solución”.
Ante las situaciones de conflictos en el aula hay profesores que se derrumban, “tiran la toalla” porque no consiguen el fin, dar sus clases y que los alumnos aprendan, y no disponen de medios para ello; otros adoptan una actitud cínica y “se dicen ‘sigamos la tarea como sea y que nos jubilen cuanto antes’”.
Ante las situaciones de conflictos en el aula hay profesores que se derrumban, “tiran la toalla” porque no consiguen el fin, dar sus clases y que los alumnos aprendan, y no disponen de medios para ello; otros adoptan una actitud cínica y “se dicen ‘sigamos la tarea como sea y que nos jubilen cuanto antes’”.
La conflictividad escolar avanza por años de forma impresionante, según explica el eminente psiquiatra, que considera que “la situación no es sólo dramática sino patética”.
El docente es presionado por los alumnos, -“¿qué se hace con unos alumnos que acogen todos los días a su profesor con silbidos”-; los responsables del centro, que les exigen mantener la autoridad; los padres, que prefieren responsabilizar al profesor antes que enfrentarse a sus hijos, y la Administración educativa.
El docente es presionado por los alumnos, -“¿qué se hace con unos alumnos que acogen todos los días a su profesor con silbidos”-; los responsables del centro, que les exigen mantener la autoridad; los padres, que prefieren responsabilizar al profesor antes que enfrentarse a sus hijos, y la Administración educativa.
Los conflictos escolares se producen porque, “el profesor no puede mantener la autoridad como la mantenía antes, de una forma arbitraria”.
Castilla del Pino afirma que, efectivamente, hoy en día no debe tolerarse aquella autoridad arbitraria que sufrimos muchos antes de que se instaurará la democracia, pero el problema es que “no ha habido un mecanismo que la sustituya”. Por ello, la solución al problema de los conflictos escolares pasa por “restaurar la autoridad -no arbitraria- en las aulas”.
Víctimas y agresores son “alumnos con necesidades educativas especiales y se requieren profesores con una formación especial”, afirma la investigadora, para quien, en contra de lo que opinan muchos profesores, “es más preocupante y necesita más atención el agresor que la víctima”, ya que mientras que el agresor, “-diciéndolo con toda la prudencia- es un futuro delincuente”, la víctima suele recuperarse.
Castilla del Pino afirma que, efectivamente, hoy en día no debe tolerarse aquella autoridad arbitraria que sufrimos muchos antes de que se instaurará la democracia, pero el problema es que “no ha habido un mecanismo que la sustituya”. Por ello, la solución al problema de los conflictos escolares pasa por “restaurar la autoridad -no arbitraria- en las aulas”.
Víctimas y agresores son “alumnos con necesidades educativas especiales y se requieren profesores con una formación especial”, afirma la investigadora, para quien, en contra de lo que opinan muchos profesores, “es más preocupante y necesita más atención el agresor que la víctima”, ya que mientras que el agresor, “-diciéndolo con toda la prudencia- es un futuro delincuente”, la víctima suele recuperarse.
“Todos hemos sido víctimas alguna vez y lo hemos superado”.
Destruir la patológica relación existente entre víctima y agresor, es una de las soluciones aportadas por esta investigadora, pero esto no puede hacerlo la escuela sola, necesita la colaboración de toda la comunidad. “La escuela no tiene respuestas para problemas que son estructurales".
¿Cuáles serían las medidas que se deberían adoptar para acabar con este problema?
¿Cuáles serían las medidas que se deberían adoptar para acabar con este problema?
Se estima que la intervención simultánea sobre factores individuales, familiares y socioculturales, es la única vía posible de prevención del acoso escolar. La prevención se puede realizar en distintos niveles.
Una prevención primaria sería responsabilidad de los padres (apuesta por una educación democrática y no autoritaria), de la sociedad en conjunto y de los medios de comunicación (en forma de autorregulación respecto de determinados contenidos).
Una prevención secundaria sería las medidas concretas sobre la población de riesgo, esto es, los adolescentes (fundamentalmente, promover un cambio de mentalidad respecto a la necesidad de denuncia de los casos de acoso escolar aunque no sean víctimas de ellos), y sobre la población directamente vinculada a esta, el profesorado (en forma de formación en habilidades adecuadas para la prevención y resolución de conflictos escolares).
Por último, una prevención terciaria serían las medidas de ayuda a los protagonistas de los casos de acoso escolar.
. Para mejorar la convivencia educativa y prevenir la violencia, es preciso enseñar a resolver conflictos de forma constructiva; es decir, pensando, dialogando y negociando.
En países como Finlandia, en los que el acoso escolar es apenas inexistente los informes revelan que hay un índice mínimo de fracaso en los estudios, ¿considera que estas dos situaciones podrían estar relacionadas de algún modo?
Desde luego que sí. Actualmente en nuestro país se pierden alrededor de 15 minutos diarios como media, en cada sesión de clase, para crear un clima adecuado que permita el aprendizaje de cualquier área en la ESO. Y eso cuando se consigue. Esta situación hay que irla corrigiendo poco a poco, sin prisa, pero sin pausa dando una mejor formación al profesorado, restableciendo su autoridad, y reconociendo la importancia del trabajo que realiza. Eso ocurre en Finlandia
¿Cuáles pueden ser las secuelas psicológicas para los profesores acosados?
Una prevención primaria sería responsabilidad de los padres (apuesta por una educación democrática y no autoritaria), de la sociedad en conjunto y de los medios de comunicación (en forma de autorregulación respecto de determinados contenidos).
Una prevención secundaria sería las medidas concretas sobre la población de riesgo, esto es, los adolescentes (fundamentalmente, promover un cambio de mentalidad respecto a la necesidad de denuncia de los casos de acoso escolar aunque no sean víctimas de ellos), y sobre la población directamente vinculada a esta, el profesorado (en forma de formación en habilidades adecuadas para la prevención y resolución de conflictos escolares).
Por último, una prevención terciaria serían las medidas de ayuda a los protagonistas de los casos de acoso escolar.
. Para mejorar la convivencia educativa y prevenir la violencia, es preciso enseñar a resolver conflictos de forma constructiva; es decir, pensando, dialogando y negociando.
En países como Finlandia, en los que el acoso escolar es apenas inexistente los informes revelan que hay un índice mínimo de fracaso en los estudios, ¿considera que estas dos situaciones podrían estar relacionadas de algún modo?
Desde luego que sí. Actualmente en nuestro país se pierden alrededor de 15 minutos diarios como media, en cada sesión de clase, para crear un clima adecuado que permita el aprendizaje de cualquier área en la ESO. Y eso cuando se consigue. Esta situación hay que irla corrigiendo poco a poco, sin prisa, pero sin pausa dando una mejor formación al profesorado, restableciendo su autoridad, y reconociendo la importancia del trabajo que realiza. Eso ocurre en Finlandia
¿Cuáles pueden ser las secuelas psicológicas para los profesores acosados?
- Agotamiento emocional, falta de realización personal, manifestaciones clínicas de depresión y conductas de despersonalización. Estas manifestaciones llevan a diagnósticos poco precisos (depresión) Esta falta de precisión, puede no beneficiar a la victima de querer denunciar el acoso. Para favorecer el esclarecimiento de datos en el proceso de denuncia, la etiqueta diagnóstica de depresión debería ir seguida de causas aclaratorias como: “depresión reactiva al acoso laboral”.
- Estrés-ansiedad: el cuadro reviste características comunes con el trastorno de estrés postraumático (Gonzalez de Rivera 2000) con instrucciones obsesivas, sueños repetitivos relacionados con el acoso, hiperactividad simpática, irritabilidad y desarrollo progresivo de conductas de evitación, como reuniones o encuentros con algún colega. La etiqueta diagnóstica seria aconsejable acompañar de posibles aspectos relacionados, como síndrome de estrés por acoso laboral.
Las consecuencias negativas del síndrome no solo alcanzan a la victima, se extienden a la organización (enrarecimiento del clima laboral, falta de motivación de los empleados y mayor siniestrabilidad).
¿Considera que hay un perfil más o menos claro de profesor acosado? ¿Y de acosador?
- Estrés-ansiedad: el cuadro reviste características comunes con el trastorno de estrés postraumático (Gonzalez de Rivera 2000) con instrucciones obsesivas, sueños repetitivos relacionados con el acoso, hiperactividad simpática, irritabilidad y desarrollo progresivo de conductas de evitación, como reuniones o encuentros con algún colega. La etiqueta diagnóstica seria aconsejable acompañar de posibles aspectos relacionados, como síndrome de estrés por acoso laboral.
Las consecuencias negativas del síndrome no solo alcanzan a la victima, se extienden a la organización (enrarecimiento del clima laboral, falta de motivación de los empleados y mayor siniestrabilidad).
¿Considera que hay un perfil más o menos claro de profesor acosado? ¿Y de acosador?
No se puede afirmar que exista un perfil psicológico que predisponga a una persona a ser victima de acoso. Cualquier persona en cualquier momento puede ser victima. Paradójicamente a lo que pueda pensarse, la victima del mobbing, responde con un cúmulo de virtudes profesionales y personales. Suelen ser personas honestas con valores éticos muy sólidos, que habitualmente se sacrifican por los demás tienen dificultades para que los demás les ayuden. Son vulnerables a las criticas y a los juicios ajenos, aunque no tengan fundamento, lo que les lleva a justificarse y a culpabilizarse. Estas características les hacen vulnerables a los ojos del acosador.
Modélicos y encantadores en apariencia, los acosadores son peligrosos para el equilibrio emocional de los que les rodean. Su principal intención es aprovecharse de los demás.
Popularmente se las conoce como personas envidiosas (Fornes 2001), “trepas” (Fuentes 2001) o “personas problema” (Tierno 2001). Se considera que al descubrir cualquier indicio de superioridad en los demás (niveles de estudios superiores, elegancia en el vestir, etc)se ponen en guardia e inician un proceso de ataque y destrucción de la victima.
Por último, ¿considera que la sociedad le da a este problema la importancia que realmente tiene?
Modélicos y encantadores en apariencia, los acosadores son peligrosos para el equilibrio emocional de los que les rodean. Su principal intención es aprovecharse de los demás.
Popularmente se las conoce como personas envidiosas (Fornes 2001), “trepas” (Fuentes 2001) o “personas problema” (Tierno 2001). Se considera que al descubrir cualquier indicio de superioridad en los demás (niveles de estudios superiores, elegancia en el vestir, etc)se ponen en guardia e inician un proceso de ataque y destrucción de la victima.
Por último, ¿considera que la sociedad le da a este problema la importancia que realmente tiene?
La conflictividad en las aulas es reflejo de un problema social de gran calado, y está asociado a aspectos tan diversos como el abandono de las responsabilidades educativas por parte de las familias, la ausencia de normas en la educación, la crisis de valores, el descrédito de la autoridad, la situación del sistema educativo, la violencia ambiental que rodea a los niños y jóvenes y el mal uso de las nuevas tecnologías.
Pero no podemos dejar de lado que todas las carencias de la estructura social exigen sin embargo a la escuela y al profesorado un esfuerzo titánico sin que se reconozca la importancia y la dignidad de la tarea que se les encomienda.
Es preciso que todos los que tienen responsabilidad en el proceso educativo asuman su parte de la misma para resolver de una vez este grave problema y evitar que nuestros índices de conflictividad se equiparen con los que sufren algunos países de nuestro entorno.
Es preciso que todos los que tienen responsabilidad en el proceso educativo asuman su parte de la misma para resolver de una vez este grave problema y evitar que nuestros índices de conflictividad se equiparen con los que sufren algunos países de nuestro entorno.
